Y es que la noche no prometía grandes azañas, sin embargo el grupo de alcoholicos no rehabilitados a los que yo llamo amigos pasaron a buscarme para irnos al concierto de los Fuckop Family. Una vez allí todo empezó poco a poco, primero una caña, luego otra, luego otra, luego otra y así hasta 6 o 7, y la cosa se fue apañando. Nos metimos en el meollo de la situación con cientos de personas saltando y haciendo el animal (bueno igual eran unas cuantos menos pero yo lo recuerdo así) y con el Antonio y el Migue haciendo visitas al pabellón para conseguir cubatas a dos euros y medio.
Total que el concierto acabó inesperadamente (para mi el concierto duró como una media hora, para mi reloj duró una hora y media) y nos tocó salir del garito, así que tomamos dirección al pabellón para ver si lo que comentaban el Migue y el Antonio era verdad, sin embargo el pabellón estaba cerrando y no lo pudimos comprobar por lo que tomamos dirección al Kolo haciendo una parada técnica en el Tunel. Y aquí llegó la sorpresa, la parada técnica se convirtió en una larga parada para repostar alcohol en vena gracias al camarero cabrón con el que nos echamos unas risas, unos cubatas (incluido el del fugado Antonio), un tapón de vodka rojo con no se que, una cucaracha y un tequila, además de una bonitas gorras que nos regaló amablemente y que nos servirán en un futuro para trabajar de gorrillas por el pueblo.
Pues bien, ya bastante cocidos y tambaleantes salimos de ese antro de vicio y perdición y nos fuimos hacia el Kolo. Una vez allí otro cacharro más y nosotros ya en las últimas, que esto de la edad no pasa en valde y cada vez tenemos menos aguante, nos decidimos a salirnos a la calle porque eran como las 4 y media o 5 y el bar estaba cerrando. Y es que se nos pasó por alto que en los veranos quadriles, y en los inviernos, el destino no es el Kolo o el Quo, es la caseta. Así que llegó la peor parte, conseguir andar más de cinco pasos seguidos sin pararnos para llegar a la caseta de verano (la de invierno la estamos aireando), con esos altramuces, esa litrona, esos kikos, esas papas, en fin, todo lo ideal para que no te entre una indigestión.
Pues bueno, una vez concluida nuestras estancia en la residencia de verano decidí de manera autonoma (aún hubieron energúmenos que se quedaron en la caseta) irme para casa donde a duras penas conseguí entra y meterme en la cama.
Así que aquí estoy, escribiendo esto, con una pequeña resaca suma de la resaca del viernes y lo de anoche, para que no se olvide otra noche más en la que no pensaba que iba a acabar prácticamente tirado por el suelo y pidiendo limosna para una última ronda…
Fdo: Un quadril.
14 Junio 2009
Categorías: Kedadas . Etiquetas:alcoholicos, caseta, cerveza, Fuckop Family, Kolo, Quadra, Túnel, villena . Autor: shlq . Comentarios: Dejar un comentario